martes, 27 de enero de 2015

La publicidad y su impacto sobre la sociedad actual


La publicidad y su impacto sobre la sociedad actual





En la actualidad, la tendencia sedentaria del hombre lo lleva a pasar la mayor parte del tiempo en contacto con la televisión, la radio e Internet y por consecuencia, es continuamente bombardeado con anuncios publicitarios.


El efecto de la Publicidad en el sistema de valores

La publicidad corrompe el sistema de valores del hombre al promover una concepción hedonista y materialista de la vida. La enorme cantidad de publicidad que vemos todos los días parece indicar que cualquier problema puede resolverse con sólo comprar algún producto.

¿Pero cómo funciona? Los publicistas seleccionan los valores y actitudes que van a ser fomentados y alentados; mientras promocionan unos ignoran otros. Cuando un adolescente observa la publicidad del último teléfono móvil es bombardeado con todo un conjunto de mensajes en los que el hedonismo, la posición social y la admiración de sus amigos juegan un papel crucial. La publicidad no es solo vender el teléfono móvil, sino valores que afectan a la sociedad.

Todos queremos ser guapos, inteligentes, ricos y con muchos amigos que nos quieran. La publicidad nos vende entonces los productos para alcanzar esos deseos y proyectar la imagen que nosotros queremos.

Lo que es importante es también subrayar que el consumidor tiene el poder de no comprar los productos cuya publicidad es poco ética, explota a la persona humana o, mediante su mal gusto, es chocante. El consumidor es la parte vital de la economía, de los ciclos de ventas, es en realidad el principio y el fin del publicista. Un publicista que detecta que sus campañas de mal gusto no venden deja de hacerlas. El consumidor no es una mente pasiva, tiene el gran poder de decir "no" a los productos que intentan ser vendidos de manera chapucera, poco moral o descaradamente perversa.




¿Por qué compramos?

Esta pregunta abarca muchos aspectos, pero principalmente podríamos decir que compramos de acuerdo a una fuerza impulsora que hace surgir dos necesidades: las necesidades instintivas o fisiológicas (es decir, comer, beber y tener sexo) y las necesidades sociales o de crecimiento y desarrollo personal (son aprendidas a lo largo de la vida).


Podríamos decir que existe una fuerza interna, impulsora de esta necesidad y el medio ambiente que condiciona o refuerza a través del aprendizaje esta necesidad para adquirir un producto u otro; pongamos el ejemplo de una persona que decide ir a comer a un restaurante, va a satisfacer una necesidad básicas, que es de supervivencia, pero el hecho de que elija uno u otro tipo de comida va a depender del aprendizaje o la experiencia hacia el gusto o preferencia del paladar, por algún tipo de comida.



¿Las necesidades están sustentadas en un sistema de valores, y si esto es así, cambian conforme el paso del tiempo?

Los valores son creencias como la ética, estética, moral muy bien manejados por la publicidad. La psicología del consumidor utiliza mucho estos valores que la sociedad refuerza, fomenta y alienta y así mismo, los usa para condicionar la adquisición de un producto. Nuestra sociedad los ha mantenido a través de las diferentes instituciones como son la familia o la religión pero pueden, sin embargo, ir cambiando dependiendo de las circunstancias que rodeen al individuo.

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